🎙️ Informativo 20/01/2026
El servicio postal público en el Levante almeriense se encuentra al borde del colapso, afectando al reparto en las localidades de Garrucha, Turre, Mojácar y Carboneras. Es lo que sostiene el sindicato SIPCTE, que ha denunciado una situación «crítica y perfectamente conocida por la empresa» en las unidades de reparto de Mojácar y Carboneras, donde la «falta crónica de personal está provocando una acumulación masiva de correo, dejando a barrios y pedanías enteras sin reparto durante días y generando un grave perjuicio a la ciudadanía».
La alerta, coordinada por el responsable sindical en Almería, Francisco Sabio, no describe un problema aislado, sino un patrón de desatención por parte de Correos. «En Mojácar, la unidad de reparto de la que también dependen Garrucha y Turre tiene sin cubrir al menos cuatro bajas laborales, tres de ellas de larga duración». Esta carencia ha desembocado en una «acumulación masiva» de correo ordinario, cartas certificadas y notificaciones oficiales que también afecta a los vecinos de Garrucha y Turre, ya que dependen de dicha unidad.
De forma paralela, en Carboneras la crisis es estructural. Según el sindicato, faltan dos carteros: uno por una jubilación no cubierta desde hace al menos un año, y otro por un traslado con una plaza vacante desde hace más de cuatro. Esto ha llevado a que de las cuatro secciones de reparto urbano con las que debería contar el municipio, solo dos estén operativas. «Las otras dos directamente no se cubren», afirma Sabio, lo que deja a «barrios enteros sin reparto regular«.

El SIPCTE acusa a la empresa de permitir «conscientemente que el servicio se degrade». En un escrito dirigido a la dirección de Correos y al que ha tenido acceso Actualidad Almanzora, señala que esta situación «no es puntual ni excepcional, sino reiterada y prolongada en el tiempo«, y genera una «sobrecarga inasumible» para el personal restante, que trabaja «bajo presión constante» con el consiguiente «incremento evidente del estrés laboral y riesgo psicosocial».



Ante esta situación, el responsable sindical ha hecho un llamamiento directo a la clase política local. Francisco Sabio ha pedido «a los partidos políticos de Mojácar y de Carboneras que se impliquen, que pregunten y que defiendan a sus vecinos«. Y sentencia: «El problema no es que falte correo, el problema es que faltan carteros».
El sindicato subraya que la acumulación de notificaciones oficiales puede acarrear «graves consecuencias para la ciudadanía, incluyendo perjuicios económicos, indefensión administrativa y vulneración de derechos», responsabilizando a Correos de forma «directa y exclusiva».
Ante esta realidad, el SIPCTE «exige la cobertura inmediata de todas las bajas y vacantes, la adopción de medidas urgentes para eliminar la acumulación de correspondencia, que no se traslade la carga al personal disponible y una comunicación por escrito de las acciones emprendidas».
Con la advertencia expresa de que la situación es conocida por la empresa, el sindicato comunica que pondrá los hechos en conocimiento de la Inspección de Trabajo y otros organismos para «la depuración de las responsabilidades que pudieran corresponder«. Correos, como operador del servicio postal universal, tiene la obligación legal de garantizar su prestación efectiva. «El silencio o la inacción ante esta situación en ambos municipios no solo degrada un servicio esencial, sino que normaliza el incumplimiento de un contrato básico con la sociedad», afirma Sabio. (VEA NUESTRA PORTADA DE HOY)
















