Parte del muro de la torre de la iglesia-convento de San Francisco, en Cuevas del Almanzora, se derrumbó ayer durante el inicio de unas obras programadas, afectando a una vivienda cercana. No hay daños personales, según ha informado el Obispado de Almería.
La institución eclesiástica había programado desde hace tiempo una intervención técnica en la torre, que presentaba un grave deterioro estructural y suponía un riesgo real de desprendimientos sobre la vía pública y las viviendas colindantes. Los trabajos, realizados con todas las autorizaciones y medidas de seguridad, consistían en una demolición parcial controlada de la parte superior.
Sin embargo, al iniciarse la actuación y como consecuencia del avanzado deterioro, parte del muro se vino abajo y afectó a una vivienda cercana. Afortunadamente, no hay que lamentar daños personales, aunque sí daños materiales.
REALOJAMIENTO DE LOS AFECTADOS
Desde el primer momento, el Obispado se ha hecho cargo de las personas que residían en la vivienda afectada, facilitándoles alojamiento provisional hasta que concluyan las labores de desescombro y se pueda normalizar la situación.
La intervención se desarrolló en coordinación permanente entre técnicos del Obispado, técnicos municipales y responsables del Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora, con presencia también del alcalde de la localidad. La zona había sido previamente acordonada y asegurada para minimizar cualquier riesgo durante los trabajos.



ESTADO EXTREMADAMENTE DELICADO
Fuentes técnicas señalan que el estado del edificio era extremadamente delicado y que, pese a los refuerzos realizados en etapas anteriores, la estructura no ofrecía garantías de estabilidad. El comportamiento del muro durante la actuación ha confirmado la gravedad del deterioro existente y la necesidad de intervenir.
La actuación realizada no supone una demolición integral del inmueble, sino una medida preventiva y proporcionada ante una situación de peligro. Cualquier solución definitiva requeriría una rehabilitación completa del conjunto, incluyendo cimentación, muros y estructura general, con una inversión económica muy elevada y actualmente difícilmente asumible.
COLABORACIÓN INSTITUCIONAL Y FUTURO
Tanto el Obispado como el Ayuntamiento han mantenido en todo momento una actitud de colaboración y coordinación institucional para afrontar esta situación de la manera más responsable posible.
A pesar de la complejidad del momento, desde las instituciones implicadas se subraya que esta intervención no cierra la puerta a posibles actuaciones futuras que permitan recuperar el valor patrimonial del edificio si en algún momento se logra la financiación necesaria.
El principio que ha guiado toda la actuación ha sido claro: proteger la vida y la seguridad de las personas por encima de cualquier otra consideración.













