Tarta y petición de multa para el alcalde de Carboneras en el 20 aniversario de El Algarrobico

Greenpeace entrega una tarta con la forma de El Algarrobico al alcalde de Carboneras. © Greenpeace / Mar Sala.

🎙️ Informativo 18/02/2026

El alcalde de Carboneras, Salvador Hernández, ha recibido hoy miércoles en el Ayuntamiento a una delegación de Greenpeace que quiso conmemorar los veinte años de la paralización cautelar del hotel de El Algarrobico con un gesto cargado de simbolismo: una tarta que reproducía la silueta del edificio con la pintada «hotel ilegal». Pero el obsequio no llegó solo. Los ecologistas han entregado también un escrito dirigido al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía en el que solicitan una multa personal para el regidor y la apertura de diligencias penales por un presunto delito de desobediencia.

«No queríamos dejar pasar la oportunidad de celebrar este aniversario dulce y amargo», explicó el coordinador de Greenpeace en Andalucía, Luis Berraquero. «Dulce porque hace dos décadas se frenó esta monstruosidad; amargo porque llevamos veinte años intentando derribarlo y sigue en pie». La organización ha recordado que el edificio acumula 14 sentencias del Tribunal Supremo que lo declaran ilegal, una de ellas dictada hace cuatro años y que, según su interpretación, «obliga explícitamente al Ayuntamiento a revisar la licencia de obras».

Para Berraquero, las excusas del Consistorio han dejado de tener validez. «Hay mucha gente que nos pregunta cómo es posible que un ayuntamiento pueda saltarse una sentencia del Supremo durante cuatro años. Están tardando 20 años en hacer algo que no lleva más de 15 días», critica. En su escrito al TSJA, Greenpeace sostiene que el alcalde ha mantenido una «contumaz actitud» ante los mandamientos judiciales y que el Ayuntamiento ha utilizado «estudiadas argucias» para demorar los procesos administrativos.

Esta misma semana el TSJA ha considerado ejecutado por parte del Ayuntamiento el fallo que declaró el sector como suelo no urbanizable. Además, el Consistorio ya ha elevado al Consejo Consultivo la petición de dictamen sobre la revisión de la licencia de obras concedida en 2003 a la promotora Azata del Sol.

El alcalde, que ha recibido a los ecologistas en su despacho, ha defendido la «colaboración plena» del Ayuntamiento con la justicia, asegurando que Carboneras «ha sido el gran perjudicado durante estos veinte años». «Se frustraron expectativas de empleo y desarrollo, y lo único que hemos ganado ha sido una mancha reputacional que estamos limpiando día a día», señalaba Hernández, reiterando la apuesta municipal por «una solución consensuada entre las administraciones implicadas».

Durante el encuentro, Greenpeace también ha planteado una posible vía para desbloquear el conflicto: la expropiación por parte del Estado de la franja de dominio público marítimo-terrestre en la que se asienta parte del hotel. Esta medida permitiría a la Junta de Andalucía aplicar la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio (Lista) y proceder al derribo.

«De confirmarse que esta opción es posible, la Junta tendría en su mano culminar el derecho de retracto o ejercer la expropiación en edificios manifiestamente ilegales», advierte Berraquero, que reclama al presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, que haga efectivas las promesas de derribo anunciadas «a bombo y platillo» en varias ocasiones. «Es el momento de que se den los pasos necesarios, con valentía, para acabar con este icono de la destrucción costera».(VEA NUESTRA PORTADA DE HOY)

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