Drones en Pulpí para detectar piscinas sucias: multas y limpieza forzosa para los dueños

El Ayuntamiento de Pulpí ha endurecido la vigilancia sobre el estado de las piscinas privadas del municipio y ha advertido de que impondrá sanciones a quienes no mantengan en condiciones adecuadas sus instalaciones.

La medida llega después de que el Consistorio comprobara, mediante un vuelo con drones, que numerosas piscinas continúan en situación irregular pese al aviso preventivo emitido el pasado mes de marzo.

El pasado 26 de marzo el Ayuntamiento publicó un bando municipal en el que recordaba a los titulares de piscinas la obligación de evitar la acumulación de agua estancada para prevenir la proliferación de mosquitos. Se concedió entonces un plazo de quince días para adecuar las instalaciones.

Una vez finalizado ese periodo, un primer vuelo aéreo ha permitido detectar que muchas piscinas siguen sin tratar o en condiciones inadecuadas.

INSPECCIONES AÉREAS
Ante esta situación, el Consistorio ha anunciado que la próxima semana se realizará un nuevo vuelo con drones para identificar de forma precisa aquellas instalaciones que incumplen la normativa.

A partir de ese vuelo, se iniciarán las actuaciones correspondientes amparadas en el artículo 21 de la Ley 7/1985, de Bases del Régimen Local, así como en la ordenanza municipal vigente sobre control de mosquitos y moscas.

SANCIONES Y MEDIDAS COERCITIVAS
Entre las medidas previstas se incluyen requerimientos individuales a los propietarios, órdenes de ejecución para la limpieza de las instalaciones, multas coercitivas e incluso la ejecución subsidiaria por parte del propio Ayuntamiento.

Esta última opción permitiría al Consistorio intervenir directamente, repercutiendo el coste de las actuaciones al titular de la piscina, todo ello sin perjuicio de otras posibles responsabilidades.

RIESGO PARA LA SALUBRIDAD PÚBLICA
Ya el pasado marzo, el alcalde de Pulpí, Juan Pedro García Pérez, alertó de que las piscinas sin uso o mal mantenidas pueden convertirse en focos de cría de mosquitos, con el consiguiente riesgo para la salubridad pública.

En aquel bando, el Ayuntamiento recordaba la obligación de mantener el agua en condiciones adecuadas de tratamiento, así como vaciar o cubrir las piscinas que estuvieran fuera de uso.

También se insistía en evitar acumulaciones de agua en canaletas, depósitos u otros espacios susceptibles de favorecer la aparición de larvas.

LLAMAMIENTO A LA COLABORACIÓN
Desde el Consistorio se reitera ahora el llamamiento a la colaboración vecinal para garantizar unas condiciones óptimas de salubridad durante los meses de mayor riesgo, que coinciden con el aumento de temperaturas y la mayor presencia de agua estancada.

El Ayuntamiento subraya que el incumplimiento de estas medidas tendrá consecuencias a partir de las próximas inspecciones aéreas.  (VEA NUESTRA PORTADA DE HOY)

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