🎙️ Informativo 07/04/2026
La madre de Lucas, el niño de cuatro años hallado muerto el pasado 3 de diciembre en un búnker de una playa, declarará mañana miércoles ante la titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Vera. Es la primera vez que declara, la primera vez desde que ocurrieron los hechos. Hasta ahora, Bárbara no había prestado declaración ni en sede judicial ni en sede policial.
La mujer se encuentra en prisión provisional en el centro penitenciario de El Acebuche como investigada por su presunta implicación en la muerte de su hijo. La jueza la ha citado a las 11:00 horas de forma presencial. También está citado, por videoconferencia desde la cárcel de Albolote (Granada), su pareja, Juan David, quien se encuentra en prisión preventiva como presunto autor material del crimen. En su caso, la comparecencia servirá para ratificar su situación personal, transcurridos más de cuatro meses desde los hechos.
UN ANTECEDENTE DE MALOS TRATOS Y UNA CONVIVENCIA «PROHIBIDA»
Según la investigación, el varón había sido condenado el 20 de octubre de 2025 por malos tratos en el ámbito de la mujer. Tenía prohibido comunicarse y aproximarse a su pareja y a su hijo. Pese a ello, los tres continuaron viviendo juntos en una habitación alquilada en Garrucha. En las otras habitaciones de la vivienda residían personas ajenas al núcleo familiar.
La Fiscalía sostiene como hipótesis que, desde esa fecha o incluso antes, Juan David pudo haber golpeado de forma reiterada al menor, siempre en presencia de la madre, sin que ella lo impidiera. El día de los hechos, según el Ministerio Público, el varón habría dado un «exceso de golpes» al niño en la zona abdominal, de forma consciente, y la madre no lo habría evitado. Esos golpes, siempre según la tesis fiscal, habrían provocado un shock hipovolémico y un desgarro hepático que horas después causaron la muerte del pequeño.



EL TRASLADO DEL CADÁVER A UN BUNKER EN MOJÁCAR
Una vez fallecido el niño, ambos investigados habrían trasladado el cuerpo sobre las 17:00 horas desde el domicilio en Garrucha hasta los restos de un búnker situado en una playa del término municipal de Mojácar, muy próximo al límite con Garrucha. Allí fue localizado por las fuerzas de seguridad alrededor de las 23:00 horas de ese mismo día.
LA DEFENSA HABLA DE UN «SOBADO DE CURANDERO»
Frente a la tesis de la acusación, la defensa de Juan David, ejercida por el letrado Manuel Martínez Amate, mantiene que las lesiones del pequeño fueron fruto de una negligencia. Según esta versión, el niño habría sido sometido a un «masaje abdominal vigoroso de curandero» para aliviar un dolor estomacal. Ese «sobado repetido» y negligente habría provocado las lesiones hepáticas que derivaron en la muerte.
Ante esta doble posibilidad, la jueza ha ordenado una nueva exploración forense. Los peritos deberán pronunciarse sobre la causa final de la muerte y determinar si un «tratamiento» o «sobado» como el descrito por la defensa es compatible con las lesiones que presentaba el cadáver.
Además, se ha solicitado una nueva exploración para determinar la fecha de las «lesiones antiguas» que presentaba el cuerpo del menor, ante la sospecha de un posible maltrato continuado en fechas anteriores. Los forenses podrán acceder al historial médico del niño para detallar cómo se produjeron esas lesiones y con qué instrumentos.
Bárbara declarará mañana. Cuatro meses después, el silencio se rompe.(VEA NUESTRA PORTADA DE HOY)
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