🎙️ Informativo 30/03/2026
Yasury Bravo, tía abuela de Lucas, el niño de cuatro años asesinado el pasado 3 de diciembre en Garrucha, ha confirmado este lunes en Radio Actualidad que los agentes de la Guardia Civil que la atendieron cuando acudió a alertar de los malos tratos están siendo investigados por la Unidad de Instrucción de Expedientes de la Dirección General de la Guardia Civil. La mujer ya ha prestado una primera declaración por este motivo y está citada a una segunda comparecencia, cuya fecha fue suspendida y aún no le han comunicado.
Fue el 27 de noviembre cuando Yasury acudió al cuartel de Garrucha. Un día antes había visto al niño con un fuerte moratón que le recorría la frente, el ojo, la sien y le llegaba hasta la oreja. Le hizo una foto. La madre, Bárbara —su sobrina—, le dijo que se había caído y que no había llorado.
A Yasury no le convenció. Insistió en que lo llevara al médico. Al día siguiente, cuando preguntó si había ido, le contestaron que le habían recetado un roll-on para bajar la inflamación. Antes de acudir a la Guardia Civil, Yasury se acercó al colegio de Lucas en Garrucha. La madre le había dicho que el centro estaba cerrado por vacaciones. No era cierto. Trató de hablar con la directora o con la tutora, pero le indicaron que al no ser familiar directo no era posible. Fue entonces cuando el conserje le recomendó acudir a la Guardia Civil.
En el cuartel mostró la foto. Dio los nombres de su sobrina y de su pareja, Juan David. Explicó que sospechaba que el hombre tenía una orden de alejamiento. “Imagino que ellos pudieron comprobarlo en el ordenador”, ha señalado.
Los agentes, según su relato, se miraron entre ellos y le dijeron que no podían darle información. Ella respondió que no había ido a que le dieran información, sino porque creía que el niño corría peligro. Le preguntaron si estaba segura de que el golpe no era por una caída. “Les dije que no, que eso no era de un golpe de caída de un niño de cuatro años, que más bien parecía una bofetada”. También le preguntaron si creía que Lucas y su madre corrían peligro. “Les dije que sí”.



Explica que fue entonces cuando los agentes le indicaron que para poder actuar tendría que poner una denuncia. “Yo traté de explicarles que yo les estaba planteando lo que vi, lo que yo sospechaba. Yo no sabía con certeza si él tenía o no la orden de alejamiento. En ese caso, cómo iba yo a poner una denuncia”.
Una semana después, el 3 de diciembre, el cuerpo de Lucas apareció en el interior de un búnker en Mojácar, muy próximo a Garrucha. Horas después, la madre del menor y su pareja fueron detenidos. Ambos permanecen en prisión provisional.
Yasury Bravo ha concluido la entrevista visiblemente emocionada, con la sensación de que debió haber hecho más para evitar un desenlace como el ocurrido.
*Puede escuchar la entrevista completa a Yasuri Bravo en el recuadro azul que aparece en la parte superior de esta información, a partir del minuto: 52:01 (VEA NUESTRA PORTADA DE HOY)
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