🎙️ Informativo 19/01/2026
Frente a la realidad demográfica de su municipio, Huércal-Overa ha optado por la celebración pública y explícita. El «Festival de las Naciones» –Día del Inmigrante– no fue solo un acto folclórico; fue una declaración institucional de normalización y un reconocimiento activo a quienes, procedentes de 17 países, forman parte esencial del tejido social y económico local.
La Nave Polivalente se convirtió este fin de semana en el escenario de esta apuesta. El Ayuntamiento organizó un encuentro que puso nombre, bandera y rostro a la composición actual del pueblo. El festival reunió a ciudadanos procedentes de toda Europa (España, Bulgaria, Lituania, Ucrania, Reino Unido y Bélgica), de América Latina (Bolivia, Colombia, Cuba, Ecuador, Honduras, Nicaragua, Perú y Venezuela) y de otros rincones del mundo como Marruecos, Pakistán y Senegal, quienes fueron los protagonistas absolutos de un evento que superó todas las expectativas de asistencia.
El mensaje de las autoridades fue claro. El alcalde, Domingo Fernández, declaró que el festival «es el reflejo de lo que hoy es Huércal-Overa». La concejala de Políticas Sociales e Inmigración, Ana Martínez, añadió: «Detrás de cada baile y de cada plato degustado hay una historia de esfuerzo e integración que hoy hemos puesto en valor».

Este festival actúa en tres niveles: social, al crear un espacio de encuentro real; cultural, al validar como propias las tradiciones importadas; y político, al tomar la decisión de liderar una narrativa inclusiva sobre la diversidad. En un contexto donde la mano de obra migrante es fundamental para sectores como la agricultura, pero su integración social plena no siempre se fomenta con actos de esta envergadura, Huércal-Overa, junto a municipios como Pulpí, parece comprender algo crucial: la cohesión vecinal no surge por omisión, sino por inclusión activa. Este festival no es un gesto aislado, sino un ejemplo de cómo las instituciones pueden, cuando hay voluntad, normalizar con naturalidad y orgullo la riqueza de una sociedad que ya es, irrevocablemente, plural.



Con iniciativas como esta, Huércal-Overa no solo celebra la pluralidad, sino que impulsa activamente la normalización de una realidad social enriquecedora, fomentando la integración y el conocimiento mutuo como pilares de la cohesión vecinal. (VEA NUESTRA PORTADA DE HOY)
















